A Gabriel Pugliese
No creo que el arte
expíe los demonios
Más bien los reinventa
Cuando tenía diez años,
James Ellroy eligió
vivir con su padre
A los pocos días,
asesinaron violentamente
a la madre de James Ellroy
Toda una vida pensada
regurgitando los detalles
de tan cruel acontecimiento
(De hecho sus primeros relatos
son a su modo relecturas
de lo que le pasó a su madre)
James Ellroy escribió, bebió,
drogó y se cogió
a todos sus fantasmas
Sin el arte,
tal vez James Ellroy
no hubiese sobrevivido
Tampoco podemos decir
que el arte
le haya salvado la vida