Amanece tardíamente
El olor del café
El anteúltimo día
antes de darte cuenta
Atravesado, enroscado
como la serpiente
alrededor del árbol
que le da cobijo
Entretuviste tus pensamientos
El perfume de una piel
Las tardes perdidas
Los continuos infinitos
Ventanas que no mirás
ocupado en unos ojos
que aunque no son los tuyos
creíste que podrían serlo
Rutinas de despertares,
alarmas, procedimientos,
listas de ítems, radiofonía,
conversaciones de ocasión
Despertaste en una cama
distinta a la tuya
pero esta vez sintiendo
que no habías dormido mal.