Quiero nunca ser como esas parejas
que caminan sin verse, sin hablar ni tocarse
Dos desconocidos demasiado familiarizados
con los pliegues de la existencia del otro
Nunca seré un buen invitado a las fiestas
ni a convites y celebraciones familiares
Prefiero las grandes cenas a solas
el solaz asequible de la intimidad cerrada
Soy culpable de muchas incorrecciones
Imperfecciones bastante evidentes
Puedo equivocarme y con toda seguridad
algún que otro día volver a hacerlo
Sólo me gustaría asegurarme
de que tu odio no sea un misterio
Lo que crece envuelto en silencio
explota con un ruido intolerable