El guerrero avanza
entre la polvareda inasible
Sus pasos eclipsados
por el ruido de su corazón
Ciego y perdido
quisiera detenerse
Sólo su entrenamiento
asegura su andar
por entre los surcos
que dibujan las trincheras
Entre el aturdidor silencio
quisiera pensar
Hasta el instante
en que se da cuenta
que no sabe si peleará
o está escapándose