Los que se desgarran la piel
guardan un secreto
que no ponen en palabras
Ayer hubieses mentido
fingiendo saber el por qué
de ese enigma indecible
Pero hoy sólo quisieras
que se guarden su misterio
dejando en paz tu carne
Demasiado duele el alma
como para preocuparse
por otros predicamentos.